Cómo la hidrodemolición puede frenar el deterioro del hormigón por la corrosión

El paso del tiempo afecta a todos los materiales, especialmente si se encuentran al aire libre o en contacto con medios agresivos. El uso del hormigón armado moderno sólo tiene cien años de vida. Sin embargo, se ha visto que el porcentaje de estructuras de hormigón armado que se corroe tras este tiempo es muy elevado, aproximadamente del 80% y, aunque no tantas, existen muchas estructuras de hormigón que se corroen antes de que transcurran 50 años. Estas son las palabras que Mª Carmen Andrade (doctora investigadora del CSIC) emplea siempre que tenemos la oportunidad de escucharla hablar del deterioro que sufre el hormigón.

El problema real de este deterioro es la corrosión del armado. El hormigón es poroso como la piedra natural y, al igual que ésta, es atacado al ser permeable a los agresivos, que penetran en su interior, corroyendo su armadura.

proceso corrosión hormigón
Avance de la corrosión a través del hormigón

El acero se oxida y este óxido ejerce una presión sobre el hormigón que termina provocándole fisuras y rompiéndolo. Se trata de un problema de compleja solución, que afecta a todo tipo de construcciones, desde viviendas particulares hasta grandes obras públicas como puentes y otras infraestructuras.

Cuando aparece una estructura de hormigón corroída, el proceso pasa por dictaminar hasta qué punto llega dicha corrosión y cuál es su causa para luego proceder a repararlo. El primer problema es que previamente es necesario calcular si la estructura va a ser segura durante el proceso de reparación sin el material eliminado y luego recomponer la geometría de la estructura con un material nuevo.

El mejor método para reparar las estructuras deterioradas es la hidrodemolición, que elimina todo el material en mal estado de manera selectiva, ya que distingue entre hormigones sanos y enfermos gracias a la resistencia que opone el material. En el caso de hormigones enfermos, la resistencia es menor que la de los que se encuentran en buen estado, permitiéndonos acotar aquellas zonas en las que es necesario eliminar parte del material para posteriormente regenerarlo.

hidrodemolición zonas corroídas
Hidrodemolición de las zonas corroídas

La armadura del hormigón se encuentra como máximo a unos 5 cm de la superficie, por lo que habría que eliminar esta zona para reparar la estructura, limpiar el acero corroído y, por último, rehacer la geometría con un material de reparación.

hidrodemolición pilar corrosión armadura
Resultado después de la hidrodemolición

Aunque una buena preparación del soporte es parte fundamental para evitar el nuevo deterioro de la estructura, también es cierto que hay que tratar la armadura para que la estructura no se siga corroyendo. Para ello, se emplean técnicas como la de protección catódica o la extracción de cloruros en las que se aplican corrientes eléctricas. El problema es que el propietario no suele aplicarlas debido a su elevado coste, por lo que, en determinados casos, a los diez años de la reparación tradicional el 50% de las estructuras se vuelven a corroer.

No existen materiales que no envejezcan, pero es importante que el proceso de envejecimiento sea más lento y, por lo tanto, la estructura más durable. El hormigón ha resultado ser muy durable pero su parte más débil es la armadura de acero. La respuesta idónea a este problema sería tener un acero inoxidable barato.

Los fabricantes de acero en España aún no se han planteado la mejora de la armadura. Siempre han sido los fabricantes de hormigón los que han invertido en conseguir mejoras ya que es la parte que primero se ve deteriorada, aunque la causa del deterioro venga provocada por el acero de su interior. En la actualidad países como Japón ya están trabajando en mejorar los aceros.

pasivado armaduras
Pasivado de armaduras

Mientras tanto, seguiremos reparando las estructuras de hormigón armado con hidrodemolición, siendo la manera más respetuosa con dicha estructura y sin provocar vibraciones a lo largo de la misma, hecho que derivaría en una nueva reparación por deslaminación de las nuevas capas aportadas al antiguo soporte o no garantizar el contacto hormigón-barra, no trabajando de manera solidaria y provocando las futuras fisuras que tan común es que aparezcan.

¿Necesita ayuda?

Estamos a su entera disposición para resolver cualquier duda o consulta relacionada con nuestros servicios.