Un pretil nuevo necesita un tablero en el que confiar.
En un puente nuevo, la cimentación del pretil no genera dudas. En uno existente, sí. Rehacemos el borde del tablero con hidrodemolición, sin dañar la armadura, y el nuevo pretil trabaja como en un puente recién construido.
Al abrir el tablero de un puente existente aparecen imprevistos:
Armados y cuantías distintos a los previstos.
Espesores de losa diferentes y hormigón afectado por sales.
Canalizaciones e instalaciones ocultas.
Reparaciones anteriores.
Por eso el fabricante del sistema no puede garantizar la integridad del tablero en caso de accidente: es imposible predecir cómo se comportará el tablero antiguo.
02 · La decisión
¿Zócalo anclado? ¿Demolición parcial?
Los proyectistas analizan cada detalle y cada posible patología, pero cada puente es distinto y la solución ejecutada no siempre resulta ser la adecuada.
La cimentación es la única parte del sistema sin marcado CE, y es la que decide si el pretil funcionará en caso de accidente.
03 · Hidrodemolición selectiva
El agua quita el hormigón. La armadura se queda.
Con agua a ultra alta presión eliminamos el hormigón del borde del tablero de forma selectiva, sin dañar el armado.
Además saneamos en profundidad cualquier rastro de hormigón enfermo o afectado por sales. Las incógnitas desaparecen: lo que hay dentro del tablero queda a la vista.
04 · Rehacer el tablero
Un borde nuevo, prácticamente desde cero
Con la armadura limpia y a la vista, el tablero se rehace de nuevo. Es el momento de impermeabilizar e instalar desagües nuevos sin dificultad.
05 · Pretil nuevo
Como en un puente recién construido
El nuevo pretil se ancla sobre un tablero nuevo. La instalación vuelve a ser un proceso estandarizado y la propiedad puede estar tranquila: el sistema funcionará según lo previsto.
Hemos intervenido en multitud de demoliciones parciales de tableros con una técnica innovadora y contrastada. Disponemos del mayor parque de maquinaria, lo que nos permite asumir los plazos más exigentes.